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Instalar Suelo Radiante Ppal

Ventajas de Instalar Suelo Radiante

Es muy habitual al hacer una reforma de una casa, plantearse cuál es el mejor sistema de calefacción. Y es que esta pregunta no tiene una única solución. Ya que dependerá de muchos factores, como el tipo de construcción o el clima específico de la zona. Sin embargo, instalar suelo radiante suele ser siempre una buena opción. Además de ser el sistema para calentar un hogar más recomendado por la Organización Mundial de la Salud.

Este tipo de calefacción ofrece grandes ventajas, pero también tiene algunos mitos alrededor. Por lo que vamos a hablar sobre las características reales del suelo radiante, los distintos tipos y sobretodo los beneficios que ofrece frente a otros tipos de calefacción. Ya que lo que sí podemos adelantar es que este tipo de sistema ofrece una distribución muy homogénea del calor, habitualmente acompañado de una alta eficiencia energética.

Instalación de suelo radiante en vivienda de Madrid

Qué es el suelo radiante

Es muy posible que al hablar con un fontanero instalador de sistemas de calefacción te haya mencionado instalar suelo radiante dando por hecho que sabes de lo que está hablando. Sin embargo, este método para calentar los hogares es relativamente nuevo. Por lo que es normal que aunque sepas a grandes rasgos de qué se trata, no estés del todo familiarizado con el tema.

Podemos decir que el suelo radiante es un sistema de calefacción que basa su funcionamiento en la instalación de un circuito de tubos por debajo del suelo de la vivienda. Esta canalización es en sí misma una fuente de calor, por lo que distribuye la temperatura de forma homogénea desde el propio suelo. En el interior de estas tuberías puede circular tanto agua caliente como fría, por lo que también es un sistema de climatización que puede usarse todo el año.

Una de las principales características de esta calefacción es que no necesita ningún otro elemento como rejillas o radiadores. Por lo que pasa desapercibido a nivel estético. Aunque hay que ser consciente de que no todos los materiales de suelos son compatibles con este sistema. Los más adecuados suelen ser los pavimentos vinílicos, de porcelana o cerámica. Ya que son muy buenos conductores térmicos y no se ven afectados por los cambios de temperatura.

Tipos de suelo radiante

Una vez que hemos visto en qué consiste un suelo radiante hay que señalar que actualmente podemos encontrar en el mercado tres tipos. Esta clasificación se hace en función del origen del calor. Así se pueden instalar suelos radiantes:

  • de agua caliente
  • eléctricos
  • de fibra de carbono

Sin embargo, tenemos que señalar que los más habituales y con mejor funcionamiento suelen ser los de agua caliente. Y por tanto se trata de a los que más nos referimos a lo largo de este post.

La calefacción por agua en suelo radiante es por tanto una variante de un sistema de calefacción convencional. Solo que en lugar de distribuir el agua por un circuito de radiadores lo hace por unas tuberías que se instalan bajo el suelo. En este caso suele contar con una caldera que se encarga de calentar el agua.

Por otro lado, el suelo radiante eléctrico está compuesto por una serie de resistencias que emiten calor gracias a la electricidad. Por lo que no es necesario contar con una caldera en la instalación. Mientas que la de fibra de carbono se trata de una instalación de este material en la que el calor se transmite por estos filamentos colocados bajo el suelo.

colocando el suelo sobre el suelo radiante

El suelo radiante tiene un gran rendimiento

Estamos acostumbrado a oír esta afirmación asociada a la calefacción por suelo radiante. Y tiene un explicación muy sencilla. Ese sistema para calentar casas funciona a temperaturas mucho menores a las que lo hace una calefacción de radiadores. Ya que no suelen superar los 45 grados centígrados. Por lo que hay que tener en cuenta que las instalaciones de fontanería en casas que se colocan para conducir el agua por debajo del suelo tienen unas tuberías con un grosor bastante más delgado que las convencionales.

Por lo que la energía que se necesita para ponerlo en marcha y para hacer que caliente correctamente es mucho menor. De ahí esas bajas temperaturas. Sin embargo, eso no implica que la temperatura que alcance el ambiente sea menor, ni por asomo. De forma que podemos señalar que instalar suelo radiante es un sistema muy eficiente al necesitar menos calor para conseguir el mismo objetivo. Especialmente si lo comparamos con los más tradicionales.

Por otro lado, el suelo radiante es capaz de trabajar de manera continua durante muchas horas sin perder un ápice de eficiencia. Por lo que es muy recomendable para su uso en lugares en los que se pasa mucho tiempo. Como oficinas o lugares públicos.

Un sistema de calefacción radiante tiene un bajo consumo

El bajo consumo de este sistema de calefacción va unido a la eficiencia del mismo que hemos comentado previamente. Al reducir considerablemente la temperatura que se debe alcanzar para calentar el espacio. Con una bajada de los 80-85º a 30-45º. El consumo energético que se hace es significativamente menor.

Por otro lado, al funcionar a baja temperatura el suelo radiante puede combinarse con sistemas de generación de calor alternativos que no necesitan tanta potencia. No solo con calderas tradicionales como las de condensación, sino también con aquellas impulsadas por energía solar, eólica o geotérmica. Como fontaneros instaladores podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que un suelo radiante consume como mínimo un 10-20% menos que otros sistemas de calefacción.

En su funcionamiento se suele hacer uso de energías renovables

Si se quiere conseguir tener en casa una calefacción respetuosa con el medio ambiente, con un suelo radiante es posible. Al contar con una temperatura de impulsión de menos del 50% respecto a un sistema para calentar convencional. Es posible emplear muchas fuentes de energía diferentes.

Como ya hemos comentado se puede hacer uso de energías renovables si se cuenta con una instalación de generación de energía solar o eólica. Para aportar potencia tanto a bombas de calor como a sistemas híbridos, que normalmente suelen aportar más estabilidad al suministro.

El suelo radiante es estéticamente más atractivo

El suelo radiante es un sistema que va completamente oculto bajo el pavimento de nuestro hogar. Por lo que deja libres paredes y techos. Al no tener que instalar radiadores, convectores o rejillas de respiración. De forma que permite que las habitaciones sean más diáfanas. Y que no tengan que reservarse espacios haciendo que se pierda la estética de las estancias.

El único elemento que hay que instalar por encima de la superficie del suelo es un sistema de control similar a un cuadro de luces. Que puede ocultarse sin problema tras una puerta o armario. Para dejar el resto del espacio visualmente libre. Aunque también hay que tener en cuenta el tipo de energía que usa. Ya que en caso de ir conectado a una caldera para calentar el agua, ésta tendrá que instalarse en algún lugar.

Muchas instalaciones de suelo radiante tienen opción de frío

El suelo radiante habitualmente puede funcionar también como un sistema de enfriamiento, no solo de calefacción. Al hacer circular por su interior agua fría, haciendo que el ambiente baje la temperatura considerablemente en los meses de más calor del año. Lo que lo hace especialmente atractivo al tener un uso continuado en cualquier estación del año.

Hay que tener en cuenta que esta opción es posible instalando una bomba de calor/frío que permita que la instalación refresque el suelo en verano. De cualquier modo, si quieres decantarte por esta modalidad no dejes de preguntar a tu fontanero de confianza sobre las calderas que puedes utilizar con suelo radiante.

Comfortabilidad del suelo radiante.

Instalar suelo radiante aporta mayor sensación de confort

Las personas que han probado la calefacción con suelo radiante suelen hacer especial hincapié en la sensación de confort que proporciona. Ya que hace que la temperatura del aire cercano al suelo sea ligeramente superior a la del que se encuentra a la altura de la cabeza. Por lo que evita que podamos sentir embotamiento o dolor de cabeza.

Además, gracias a la distribución del calor por el suelo, éste se reparte de manera homogénea por toda la vivienda. Sin acumularse en determinadas zonas como ocurre con los radiadores o la calefacción por aire caliente. Por otro lado, al no mover aire no hay movimiento de polvo en el ambiente. Beneficiando especialmente a personas alérgicas o con problemas respiratorios. Así mismo, no reseca el ambiente y mantienen los niveles de humedad bajos. Evitando la proliferación de ácaros.

Principales inconvenientes de instalar suelo radiante

El suelo radiante parece no tener desventajas. Sin embargo, como ocurre con todo en esta vida, eso no es así. Una vez te hemos contado las principales ventajas de estos sistemas de calefacción. Vamos a contarte también los puntos negativos que tiene para que puedas tener una visión global a la hora de decantarte por esta opción para tu hogar.

En primer lugar hay que señalar que la instalación de este sistema para calentar una vivienda suele suponer una gran inversión económica inicial. Aunque también tenemos que decir que gracias a su ahorro energético lo normal es amortizarlo en poco tiempo. Además es necesario contar con un instalador que cuente con grandes conocimientos técnicos y experiencia previa. Ya que de lo contrario podemos encontrarnos con graves problemas a largo plazo.

Otro punto negativo es que para que cumpla con los altos niveles de eficiencia y bajo consumo, es recomendable su uso continuo. Ya que no suele adaptarse bien a los cambios de temperatura, necesitando tiempo para volver a alcanzar los grados deseados. De manera que no suele ser muy recomendable para su uso puntual.

Por último, otra desventaja está asociada al uso del suelo radiante como climatización de frío. Ya que puede causar condensación. Este tema puede no ser importante en zonas con una baja humedad del aire. Pero puede ser muy problemático en lugares en los que haya mucha humedad o poca ventilación.

Mantenimiento de un suelo radiante

Como ocurre con todos los sistemas de calefacción disponibles hoy en día, es muy importante el mantenimiento de la instalación. Hay que prestar especial atención al agua que haya en el interior del circuito y su limpieza. Por lo que podemos diferenciar dos tipos de mantenimiento. Por un lado el preventivo para evitar posibles problemas. Y por otro el correctivo para solucionar averías que ya se hayan producido.

Sin embargo, el más importante es el mantenimiento preventivo. Ya que contar con un fontanero especializado que se encargue de evitar atascos en las tuberías del sistema de calefacción. Así como de revisar su funcionamiento periódicamente. Ayudará a alargar la vida útil del sistema evitando que ocurran averías o problemas inesperados.

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