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Calderas Termos

Calderas Vs Termos eléctricos

Cuando llega el momento de elegir el sistema que va a proporcionar el agua caliente sanitaria en nuestro hogar siempre surgen muchas dudas. Está claro que es necesario poder disponer de agua caliente en casa para asearnos, fregar los platos y en definitiva, para nuestro bienestar.

Sin embargo, en el mercado hay distintas opciones. Por un lado hay aparatos que también proporcionan agua caliente para el sistema de calefacción y por otro otros cuya instalación es mucho más sencilla. Podemos diferenciar básicamente entre calderas de gas, calentadores de gas y termos eléctricos.

Pero entonces, ¿qué sistema es mejor? La respuesta dependerá siempre del uso que se vaya hacer así como de las necesidades de cada vivienda. A continuación te explicamos las ventajas y características de cada aparato. Así como otros aspectos que pueden ayudarte a tomar la decisión. Recuerda contar siempre con fontaneros profesionales para instalar el sistema que elijas.

Ventajas y características de una caldera de gas

La principal diferencia de las calderas de gas frente a los calentadores es que no solo calientan el agua sanitaria. Sino que también proporcionan el agua caliente necesaria para el sistema de calefacción con radiadores.

Para poder instalar una caldera de gas es imprescindible que se cumplan varios requisitos. Hay que contar con toma de gas en la vivienda y una salida de humos. Además habrá que instalar dos tuberías para el agua caliente sanitaria y otros dos para la calefacción.

Actualmente las calderas de gas más habituales son las de condensación al ser las más eficientes. Estos aparatos aprovechan la energía al máximo logrando un rendimiento superior al 100%. Además suponen un ahorro de hasta un 30% en la factura de gas respecto a otro tipo de calderas.

La principal ventaja de las calderas de gas es que se dispone del agua caliente según se abre el grifo, sin necesidad de esperar mucho tiempo. El flujo del agua caliente es continuo también ya que no disponen de un depósito que pueda vaciarse. Por otro lado, en en caso de viviendas en las que haya un consumo elevado de agua caliente sanitaria el coste suele ser menor que el de un termo eléctrico.

Por otro lado, al estar utilizando como fuente de energía el gas, hay ciertos requisitos asociados. Es importante hacer las revisiones recomendadas para evitar problemas. Así como asegurarse de que la instalación y reparación de calderas las hace un profesional cualificado.

Ventajas y características de un calentador de gas

Los calentadores de gas son muy similares a las calderas, con la gran diferencia de que solo pueden producir agua caliente sanitaria. Por tanto, en el caso de tener calefacción en la vivienda, habrá que contar con un sistema alternativo.

Como ocurre con las calderas de gas, es necesario para poder instalarlo que haya una toma de gas en el domicilio. Pero sólo será necesario contar con dos conexiones de agua, una para la entrada a la caldera y otra para la salida hacia los puntos de agua caliente.

El sistema de funcionamiento es relativamente sencillo. Al no contar con un depósito de agua, el calentador se pone en marcha cuando se abre un grifo de agua caliente. Así el agua fría pasa por el calentador para subir de temperatura en el momento. Por tanto, el agua se calienta justo en el momento en el que se necesita.

Como ocurre con las calderas, la salida del agua caliente por el grifo es bastante rápida. Además, podemos disponer de ella de manera ilimitada sin miedo de que pueda acabarse. Eso sí, habrá que elegir el modelo adecuado según el uso que se vaya a hacer. Ya que no todos los calentadores de gas calientan la misma cantidad de agua a la vez. Por otro lado, el consumo en la factura suele ser menor que en los termos eléctricos.

Si nos centramos en los inconvenientes, podemos decir que aunque la salida del agua caliente es rápida, no es instantánea. Y por otro lado, el agua puede sufrir algunas variaciones de temperatura. Además, por supuesto del mantenimiento asociado a las calderas o calentadores de gas.

Ventajas y características de un termo eléctrico

La característica que más diferencia los termos eléctricos de las calderas o calentadores de gas es que cuentan con un depósito de agua. Y por otro lado, solamente pueden producir agua caliente sanitaria, no se puede usar en ningún caso para la calefacción.

La instalación es mucho más sencilla que en el caso de los aparatos de gas. Ya que un termo solo necesita conectarse a la corriente, además de contar con la salida y entrada de agua. El funcionamiento no es instantáneo como ocurre con los calentadores. En este caso el termo cuenta con un depósito de agua que mantiene el agua caliente para su uso.

Su principal ventaja es que la salida del agua caliente es instantánea. Por otro lado, la temperatura es constante también. Aunque la desventaja más grande es que una vez que se acaba hay que esperar a que se vuelva a calentar. Así, si se duchan varias personas seguidas se puede agotar el agua caliente. Y que tengamos que dejar que pase un tiempo antes de poder continuar.

En el mercado hay termos de distintas capacidades para poder adaptarse a todas las necesidades. Por eso es muy importante elegir uno con el volumen correcto según el uso que va a hacerse del agua caliente.

Respecto al consumo, el gasto en electricidad es más elevado que el gas. Pero siempre depende del uso que se haga. Si se opta por un modelo digital y no va a hacerse mucho uso del agua caliente, puede ser mucho más rentable que un calentador de gas.

¿Qué consume menos, una caldera de gas, un calentador o un termo eléctrico?

Esta respuesta depende siempre del uso que se haga del agua caliente sanitaria. Así como de si se quiere contar con calefacción. Como no hay una respuesta correcta, te decimos qué variables es conveniente tener en cuenta. Así podrás hacer algunos números y valorar la opción que más te interese económicamente.

En primer lugar hay que tener en cuenta que el precio de una caldera mixta que combine agua caliente con calefacción es bastante elevado. Situándose en la mayoría de los casos por encima de los 1.000€. Mientras que un termo eléctrico de gama alta está en torno a los 300€. La diferencia en este caso es muy significativa, pero hay que tener en cuenta cómo vamos a rentabilizarlo a largo plazo.

En cuanto al coste de las facturas hay que tener claro que el gas es más eficiente y tiene un precio menor que la electricidad. Pero tiene otros costes de servicio asociados. Por lo que si no se llega a hacer un consumo suficiente, será más económica la factura de la electricidad.

Por tanto, es recomendable comprobar tanto el coste inicial de instalación del aparato como el consumo que se va a hacer. De manera que, en rasgos generales podemos afirmar que en el caso de hogares en los que viva mucha gente, será más rentable a largo plazo instalar una caldera de gas. Mientras que un termo eléctrico es más adecuado para pisos pequeños en los que vivan una o dos personas. Así como para viviendas en las que no se cuente con calefacción por agua caliente.

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